Esta es la primera publicación desde nuestro reciente nombramiento como #CapitalGastronomica2018 así que es de recibo hacer un homenaje a LEÓN.

Y que mejor manera de homenajear a León que irnos a ver a su patrón, cumplir la tradición y desear que sea un buen año, y por supuesto, disfrutar de un cocido en la montaña.

Sirva también de homenaje a esos cientos de pueblos que abastecen de ideas , de productos , de materias primas y sobre todo , de personas a la capital y sin los cuales no sería la misma capital y desde luego no lo sería gastronómica.

A las 10.00 de la mañana , puntual, llegó  nuestro microbús y salimos dirección  a  la capital a recoger algunas unidades. Digo cogimos y me vais a permitir que os lo cuente , porque fuimos 9 los excursionistas, nueve amigos de la infancia que cada dos o tres meses se reunen para realizar una actividad que uno de ellos propone, hemos asistido a una clase de corte de jamón , hemos competido en Karts hemos visitado a San Froilán , etc etc. Os lo recomiendo , pues aunque ir incorporando nuevas amistades en la vida es imprescindible, mantener las de la infancia es muy recomendable.

 

 

 

Pues primera parada en La Cascada de Nocedo de Curueño. Francamente bonita y muy  recomendable para los vagos, porque está a unos metros de la carretera.

 

 

Abandonada la cascada, camino a Valdorria, punto de salida hacia la Ermita de San Froilan.

Quitando alguno de los miembros, ( lógicamente el organizador) los demás no es que seamos demasiado montañeros, pero incluso a los que la montaña nos da claustrofobia, he de reconocer que el paisaje y el espectáculo es impresionante .

 

        

 

 

 

Una vez cumplida la tradición de la piedrecita, y un poquito mojados, toca volver  a Valdorria y visita al bar del pueblo.

No recuerdo su nombre, pero entrañable y amabilisimo el matrimonio que lo regenta. Unos buenos pinchos con las cervezas y lástima que ya teníamos reservada la comida, porque ofrecen cocido por encargo. Bueno , no tan lástima , así volveremos.

    

 

    

 

Y ya casi a las tres toca subir en el bus dirección de Nocedo  de Curueño donde nos espera el plato fuerte del día.

Me vais a permitir ( aunque me llaméis pesado)  que antes de salir de Valdorria felicite a no se a quien, pero llegar a un pueblo de la montaña, donde muere  la carretera, donde si, se ven buenas casas de verano, pero donde  no nos encontramos ni a una persona un domingo por la mañana, así que desgraciadamente  no creo que en invierno sean demasiados los habitantes y comprobar un flamante cartel de ” biblioteca”  ” maestros rurales”  y en funcionamiento, pues eso,  que no se por quién , ni cual  o incluso si ya lo tiene, pero  deberían de darle un premio a este pueblo; el principe de Asturias no estaría mal.

 

                                                                   

 

Y por fin llegamos al restaurante La Sierra .

Amplio, limpio, amables , bien abastecido, incluso me encontré las cervezas de mis amigos de #Kadabra.

En esta ocasión no voy a desmenuzar el menú porque todo el mundo sabe lo que es un cocido.

Simplemente decir que a  la sopa no le sobraba ni una sola  gota de grasa , los garbanzos muy buenos aunque a mi particularmente me gustan mas los picopardal y las carnes absolutamentes extraordinarias . Pocas veces en un cocido abundante como este , he visto que se pida otra fuente de carnes.

Postres a la altura y copa para digerirlo mejor.

En definitiva, día espectacular, comida espectacular , amigos espectaculares y sobre todo disfrute total de un León espectacular.

Seguiremos disfrutando de León y espero que sean muchos los turistas que se decidan a disfrutar de esta tierra privilegiada.

Gracias Chana por la organización.