Este domingo tocó el Restaurante Galicia, vamos a por él, pero antes permitidme una reflexión:

Probablemente  si   te preguntase  qué es lo primero que te gustó de tú pareja más de uno mencionaría su pelo, sus ojos, su cara, en definitiva, su apariencia.

Si  te preguntase que es lo que más te gusta pasado el tiempo,  segúramente más de uno diría su gracia, su simpatía, su amabilidad, su ternura en definitiva su forma de ser.

Incluso apostaría que alguno por lo bajín admitiría que inicialmente no le atraía lo más mínimo , pero fue conocerl@ y enamorarse.

Ser y parecer.

Si te decides a visitar el Restaurante Galicia y no te fías de su parecer quedarás irremediablemente enamorado de su ser.

Os dejo dirección y teléfono.

 

Con alguna actualización del mobiliario en su interior , en general y mi religión no me permite mentir. el restaurante Galicia sigue teniendo el aspecto de un restaurante de hace 30 años. Recuerdo celebrar allí algún banquete familiar en mi niñez.

Externamente la fachada tampoco provoca un amor a primera vista..

 

Ahora bien, si finalmente te decides a entrar, la primera sorpresa, y de hecho se nota en la cara de los comensales , te la llevas cuando María Jesus te recita la carta.

Sin duda empiezas a sentir algo………

Por citar algún primero:

-Ensalada de codorniz escabechada con cogollos.

-Setas

– Saquitos de queso de cabra con frambuesa

– Mollejas a la plancha con foie

Y algún segundo:

-Presa ibérica con Pedro Ximénez

– Rabo estofado

– Hamburguesa de ternera con Almendra y mora

-Cocochas de bacalao

– Brochetas de rape con langostinos

– Atún con helado de mostaza

Y algún postre:

-Bombón de chocolate con salsa lima

– Mouse de chocolate con Bayles

-Sorbete de yogurt con frambuesa.

En esta ocasión éramos cinco los comensales,  dos niños de 9 y 10 años , su abuela de ochenta y pico, mi mujer  y un servidor.

Objetivo agradar a tres generaciones.

Comenzamos con un par de platos para compartir, a saber,

-Mollejas a la plancha con foie y reducción de Pedro Ximenez.

 

He de decir que las mollejas en mi personal apreciación son las mejores mollejas que he comido nunca en todas las variedades de elaboración que he probado, y mira que soy de mojar salsa, que también le va muy bien.

Imprescindible remover todo sin miedo  para que se mezclen bien los sabores.

Saquitos de queso de cabra con frambuesa,

Un saquito por cabeza.

Aunque de las mollejas dieron buena cuenta tanto los niños como la abuela, los saquitos y a pesar de la diferencia de más de 70 años entre las dos generaciones duraron en cada plato lo que dura una gominola en la puerta del cole. Aunque no lo parezca es un máximo placer ver disfrutar así de la comida a unos niños y a una persona mayor, sólo por esto, Paco  ya goza de mi mayor reconocimiento.

Pasamos a los segundos directamente.

 

Niño 1, Luis 9 años

Hamburguesa de ternera con almendra y mora.

Por supuesto la hamburguesa es casera y tanto la mora como la almendra están integradas en la carne con lo que sin necesidad de estropearla con añadidos externos y artificiales ya tiene un sabor especial que en palabras del niño “ tiene un sabor a no se que, que está buenísima”. Se constata por su hermana.

Niña, Patri 10 años y madre Marigel 40 y pico

Solomillo para compartir

En su punto,  dos unidades que si fueran las dos  para una sola persona, no habrían terminado pues les costó terminar una.

A propósito de la carne recuerdo en una comida de grupo haber probado un cochinillo de lo mejorcito , a pesar de no ser un asador y estar hecho en horno industrial, alguno puede corroborarlo. Ahí lo dejo.

La abuela Teresa, o sea mi madre, 80 y pico

merluza a la romana

Poco que añadir .

Dos contundentes raciones de merluza sin gota de aceite en el rebozado, como todo el producto de primera.

Sólo pudo con una así que tupper y para cenar.

Padre, Fernando 47

carrillera de cacao con reducción de vinagre

Un toque original sin pasarse con el cacao, presente en   la salsa  pero   sin excederse, vamos que no hace desaparecer

el sabor de las jugosas y supertiernas carrilleras.

Luis las probó pero no le gustaron , notó el cacao y claro teniendo en cuenta que no le gusta nada que termine en cao es lógico.

 

postre

Y como las raciones son mas que generosas sólo quedó sitio para probar un postre entre todos.

El yogurt con frambuesa y para no variar el cuenco quedó limpio.

vino

Losada del Bierzo, perfecto.

¿La cuenta?

126 euros lo que nos sale a unos 25 por cabeza y a mano como dios manda.

En resumen, a pesar de que al reservar me avisaron que a las dos y media había una mesa de 16 y varias mas, por lo que a esa hora el servicio sería un poco lento ( es lo que tiene no tener becarios) con llegar a las 14:20 solucionado el problemilla.

Así que si quieres sorprender a tu madre el próximo domingo , con este o con cualquiera de los que hemos publicado quedarás como un buen hijo sin ninguna duda y al fin y al cabo que mejor regalo a una madre que un estomago agradecido si en el fondo fue la que primero te la llenó.

Hasta  el próximo día amigos.