COMIENDO POR LEÓN

IMPERIALES ALONSO

Como todos los años las navidades han pasado volando y ya estamos a día 6.

Mañana todo volverá a la normalidad.

¿ A la normalidad?

En un pequeño punto del país , la normalidad será telas, cortes, mascaras, carrozas , gorros…………………………..……

. ¡¡¡¡¡¡¡porque estamos en La Bañeza y apenas quedan 4 semanas para que comience EL CARNAVAL.!!!!!!!!!!!

Y hablando de la Bañeza;  si de una cosa puede estar orgullosa esta ciudad, sin duda es de sus sus Carnavales. Bueno, no solo de sus Carnavales ,  porque  bien sea Carnaval o la inminente finiquitada Navidad o cualquier otra celebración,  siempre puede ir acompañada de sus inimitables

¡¡¡¡¡¡IMPERIALES ALONSO!!!!!!!!!!.

Aprovechando el año gastronómico que hemos comenzado en León, además de las habituales crónicas de restaurantes, intentaré aportar mi pequeño grano de arena publicando cada mes un reportaje de un producto leonés y que mejor manera de empezar que con el reciente premio La  Posada de El Mundo Castilla y León, al mejor proyecto “ Imperiales Alonso”.

He de comenzar diciendo que no conozco una persona a la que le haya regalado una caja de imperiales Alonso ( y han sido muchas)   que no haya quedado asombrada.

En estos tiempos de ingeniería alimenticia, los Imperiales Alonso como dice el capitán del equipo de Imperiales ,  Ordoño, no tienen otro secreto que almendra, huevo, y azúcar ( al menos eso dice).

No se si eso es la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad, lo que si sé es que lo que no dice o al menos no presume el bueno de Ordoño es que como la literatura, las letras están ahí para todos, otra cosa es saber combinarlas para escribir una obra maestra.

Y sin duda, ser la cuarta generación de pasteleros que se dedican a la elaboración de Imperiales , haber patentado la receta hace mas de cien años, continuar con la receta y la elaboración artesanal del producto optando por la calidad en detrimento de la cantidad , ser honestos con el producto, pues la ausencia total de cualquier tipo de conservante hace que tenga una breve fecha de caducidad,  lo que a veces es una traba para su comercialización, todo esto hace sin duda únicos a los “ Imperiales Alonso” y que  triunfen allí donde van.

Existen otros, y ricos,  , pero sin duda no son los auténticos y originales Imperiales Alonso.

Hoy hemos estado en el obrador comprobando si todo esto es verdad y puedo dar fe de que así es.

Con los huevos de León, las almendras,  y azúcar , Ordoño prepara la masa y con la ayuda de estas maquinas que sin duda tienen que tener su historia, se realiza la mezcla. A continuación y después de haber doblado a mano los envoltorios, si, a mano  uno a uno, se procede a llenar también a mano cada uno de ellos con ayuda de una cuchara ( en el día de mi visita se disponían a preparar 100 cajas de 12 unidades , 1200 imperiales) . Una vez que se va terminando cada serie, se introducen en el horno el tiempo justo y necesario y de ahí pasan a una cámara de enfriamiento. Cuando ya están listos para comer se introduce una docena,  otra vez y cuidadosamente uno a uno y a mano en la tradicional cajita de madera y se envuelve con el inconfundible envoltorio de Imperiales Alonso.

De ahí a la tienda de la Calle Astorga y a los demás puntos de venta.

Como veis, cuando dicen que es un producto artesanal es que es artesanal, Ordoño no miente.

Y es que en realidad, todo es artesanal en esa casa, sus maravillosas pastas de San Blas ( el que no las haya probado se lo está perdiendo) , sus buñuelos, su turrón de guirlache ( único que elaboran)  y en tal día como hoy sus roscones de reyes. Estos roscones que al igual que los imperiales,  los comes el mismo día que se elaboran, del obrador a tu casa, rellenos para mi,  con la joya de la corona de la confitería, su crema, sin menosprecio de su hermana la nata,  sólo tienen un problema y es que la elaboración artesanal  sólo permite elaborar un número muy limitado de roscones y a día de hoy por encargo.

En definitiva que tanto el establecimiento como el producto conservan la tradición al cien por cien y aunque la variedad no es excesiva, sin duda lo que sale de  las manos de Ordoño es garantía de calidad insuperable.

Todo esto unido a la labor comercial de Susana para dar a conocer los Imperiales fuera de La Bañeza hace que el premio Posada sin duda alguna sea totalmente merecido y sin duda el primero de una larga  lista.

Os dejo algunas fotos de mi visita y un consejo , si tenéis ocasión no os perdáis los Carnavales de La Bañeza y de paso llevaos a casa una caja de imperiales y otra de pastas de San Blas , me lo agradeceréis.

En febrero volveremos con otro producto.