Y nos fuímos a rezar a   http://www.lacuevadelcura.es

Lo malo de las vacaciones es el estrés del último día y la obsesión por hacer y recoger todo lo que no has hecho en 11 meses.
El miercoles 21 a las 15:30 por fin conseguí salir de la oficina.

Con la famila ya comida, y siendo las horas que eran, me aventuré a intentar comer de camino a casa.

Después de probar en un par de sitios sin que me cogieran el tfno. , decidí picar alto y hablé directamente con Dios, bueno exáctamente con uno de sus representantes en la tierra y recibiendo repuesta positiva, allí que me planté a las 15:50 en ¨La cueva del cura¨ Valdevimbre.
Cada vez que paso por Valdevimbre me pasa lo mismo que cuando paso por Rueda, siempre pienso que si estuviesen en Francia o Italia y se llamasen Toscana o Provenza, sacaríamos billetes de avión para visitarlos. ( Por cierto, hablando de Provenza, la nueva moda de los rosados en León es el tipo “Provenza”, si os gusta el rosado este verano lo probareis seguro, ojo no es que esté descolorido ese es el color del rosado de Provenza. Francamente a mi me gusta más el color de nuestro prieto picudo).
La Cueva del Cura , para los foráneos, es una de las miles de bodegas familiares que inundan los pueblos de León. Muchas de estas cuevas han sido adaptadas y felizmente reconvertidas en restaurantes , sin duda, hoy en día la mas famosa es El Capricho ( está al caer), pero hay muchas más.
No se si la leyenda urbana de que todo seminario tiene un pasadizo secreto hasta el convento de las monjas es cierta o no, me temo que no, pero desde luego que el cura que le dio nombre a esta bodega sabía bien lo que se hacía y cumplía la leyenda de que los curas son de buen comer.
Situada a pocos metros de la carretera principal que atraviesa el pueblo , está perfectamente indicada .

Lo peor que te puede pasar si te despistas es que acabes en otra bodega y oyes tampoco pasa nada.
Hoy y ya que estoy de vacaciones, me vais a permitir que no os cuente al detalle cada plato si no que os contaré la experiencia en general y despues os cuelgo las fotos.


Lo que comí:

media tortilla guisada, solomillo de carne roja, canutillos de crema, media botella de vino casero, café.

Ya en la mesa yo solo, recordé que hacía muchos años que no iba por Valdevimbre ( craso error el mío), pero lo que no se me había olvidado es que cuando iba siempre comía tortilla guisada.
¿ El problema? Pues que media tortilla de patata para uno solo,es condenarte a no comer otra cosa y no estaba por la labor.
¿ La solución? Preguntar a la camarera si podría llevarme la tortilla que sobre ( ¼ ) y la respuesta como no podía ser de otra forma fué positiva.
Pues listo tortilla para empezar y de segundo solomillo, con eso pensé que quedaría servido.
Una vez en mi mesa comencé la faena trocito a trocito, despacito despacito , y con la salsa de tomate ,pimentón, cebolla, ajo etc en la que se guisa la tortilla despues de hecha y entre pequeño y pequeño trago de vino de la botella casera de medio, cuando me quise dar cuenta me había ventilado el 90% de la tortilla ( dejé ese trocito para disimular).

la tortilla

Cuando vino la camarera lógicamente comentó con una sonrisa que casi ya no me la guardaba. Yo con otra media sonrisa traté de defenderme y le dije que mejor como el solomillo serían varios trozos me llevaba uno de ellos para cenar.

Correcto, comentó la amable camarera. Corta aquí , corta allá y sin maquillaje que valga , sin necesidad de salsas que lo disimulen , deshaciéndose en la boca, en su punto ( en su punto para mi, que lo siento pero no me gusta la carne cruda) desapereció el primer trozo del plato y cuando estaba pensando en llamar a la camarera para guardar el segundo me di cuenta de que cada pensamiento iba seguido de un bocado y no se si sería el cura , dios o el espiritu santo pero desapareció también el segundo de mi plato.

el solomillo


Café de puchero con dos canutillos ( la ración es de 4 pero estaba algo lleno) que fueron cortesía de la casa.
Ofrecieron chupito pero hay que conducir.

                    el vino

         el postre y el café

 

Pues nada, padre cumpliremos la penitencia y volveremos a su cueva porque por 35 euros la comida fué de 10.

De momento nos vamos de vacaciones y contaremos algún lugar de la costa.

Y si os ha gustado ya sabeis compartid que os lo agradezco.

   la cueva